El diluyente es el elemento que le da el nombre a cada pintura. Así, existen distintos tipos de pinturas: sintéticas, epóxicas, en base poliuretano, etc. Siendo la pintura al agua la más requerida por su composición favorable con el medio ambiente y para su posterior dilución solo se requiere de agua, de ahí su nombre. Una ventaja importante es la rápida puesta en servicio de aquellos lugares confinados, como por ejemplo habitaciones, gracias a su muy bajo olor residual.